jueves, 22 de diciembre de 2011

Una valiente decisión

ORIGEN:http://caosenreformas5.wordpress.com/

Son las doce horas, un minuto y quince segundos, dijo quien le precedía. La impaciencia y el nerviosismo, le hacía dudar de su reloj, la humedad de las manos no conseguía impedirla, y el nudo de la corbata le obligaba a tragar la saliva con dificultad. La decisión en pos de un idealizado futuro, sopesadas las importantes renuncias y claudicaciones, era concluyente. Después de inspirar y resoplar enérgicamente, se adentró resuelto pisado fuerte en el mullido suelo de aquel despacho. ¿Es definitiva su dimisión?, -le preguntó el personaje que le recibía-, sí, -contestó-. A continuación abandonando aquel lugar abrumador, se encaminó en busca de nada pero habiendo recuperado todo.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Una confluencia imprescindible

conpedrorodea.wordpress.com

Tú y yo podremos pasear juntos bajo ese cielo estrellado, ¿cuándo y durante cuánto tiempo?, -la pregunté-. El enigma, y su reserva en la entrega sincera, era consustancial a ella, y así, la bóveda que continuamente configurábamos, adornada con frescos que representaban nuestros proyectos e ilusiones, sustentada por los pilares de justas ambiciones, era sucesivamente derribada por intermitentes terremotos de sentimientos y contradicciones. Intentada varias veces la reconstrucción, los fracasos inexorablemente se sucedieron. Superada la decepción, hoy, embarcado en un plan similar pero con alguien completamente diferente, he comprobado, que “materiales” como el amor y la comprensión, para que sean eficaces, deben ser amasados y aportados, con compromiso, al unísono.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Jerogríficos, no.

ocasoentrepalmeras.blogspot.com
La noche es una estrella en tu cucharilla, al escucharlo, en un recóndito lugar empolvado de su atribulado corazón, creyó experimentar una tenue emoción. Examinando el pequeño cubierto como si de un oráculo se tratara, no deseaba contemplar la luz del poético cuerpo celeste, sino desentrañar el críptico mensaje. Había sido ya, receptora de muchos de difícil interpretación, y ahora deseaba no equivocarse. A él, más veces de las merecidas, le había pedido que fuera para ella, sincera y definitivamente, el alba en su vida, no solo la noche, pero frustrada, de nuevo advertía que el menú que le ofrecía, se difuminaba en el éter de la ambigüedad.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Fatalidad

Tal vez si hubiera preguntado dónde, se recriminaba desorientado, envuelto el corazón en la bruma de sus sencillas ilusiones. Oyendo abrir una puerta, consultó al que lo hacía, pero sin contestar, éste se apresuró a cerrarla. Viendo a alguien asomado a una ventana quiso preguntarle, el cierre inmediato fue la respuesta. Tampoco obtuvo resultado dirigiéndose a un anciano y apacible viandante, si bien le informó, que él había comprobado, que encontradas algunas puertas, con frecuencia su hermetismo las hacía inexpugnables. Regresó acompañado de la frustración, las puertas de la esperanza y de la felicidad, la fortuna, una vez más, no había querido precisarle dónde se hallaban.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Nunca es tarde.

¿Y cuándo será el incendio?, -preguntó al director-, él, dubitativo, esgrimió un gesto inexpresivo. Últimamente los que le frecuentaban estaban alarmados, pues insistía anunciando los deseos de eliminar el lastre que le impedía realizar sus ya añejos sueños. Confesaba, que íntimamente había sentido siempre la atracción por disfrutar la experiencia de la vida incierta y bohemia, y convivir con personas portadoras de inquietudes diferentes a las suyas. Ahora, sin familia cercana, ni responsabilidades, pensaba que era el momento inaplazable. Bueno, Don Arturo, -reconviniéndole amigablemente le dijo el director-, pero antes indíquenos: ¿Qué hacemos con su extensa documentación académica, y dónde instalamos a sus viejos compañeros?.

martes, 25 de octubre de 2011

Una cicatriz indeleble

IMAGEN:
http://www.pulevasalud.com/ps/index.jsp

¿Puedo quedarme con sus juguetes?, sí, -absorbiendo las lágrimas, le contesté-, e inmediatamente ordenándolos los guardó cuidadosamente en sus cajas. Transcurridos unos días, y observando que no los utilizaba, le pregunté. Son iguales a los míos, -me dijo-, además están más nuevos, -añadió-. Desconcertada comenzó a inquietarme su proceder. Pasado un tiempo, insistí, volviéndole a preguntar. Solo quería, -me respondió-, que no los tiraras, como hiciste con las cosas que se olvidó papá. Algunos años más tarde, comprobé desolada, que aquel día, además de ordenar y guardar los juguetes de su hermano, el pequeño Javi, había hecho lo mismo, con recuerdos y sentimientos.

lunes, 10 de octubre de 2011

Venganza musical

ORIGEN DE LA IMAGEN:
http://elbosquedetrimbolera.blogspot.com/2011/08/las-bandurrias.html

Toca jotas bastante desafinadas que, adentrada la noche, escucho pasando bajo la ventana del viejo caserón. He oído siempre música de cierta calidad discurriendo por allí. Ignorando quien lo habita, pensaba que debería ser un melómano. Intrigado, consulto a algunos que frecuentan el lugar. Sí, -me dice alguien-, es Don Lisardo, que ya jubilado, ha adquirido una bandurria, y está aprendiendo a tocarla. No aclarada la identificación del sujeto prosigo mis indagaciones. Al final resulta ser el que, durante años, fuera tocólogo del barrio, que ahora, con sus estridentes  serenatas, interrumpe el descanso de muchos, que antes se lo interrumpieron a él.