Por fin quietas, -exclamó agradecido-. Caminando arduamente, buscando así liberarse de la presión y adrenalina acumulada por el torbellino de las últimas vivencias, lo habían acompañado. Comenzando la ascensión, sus formas y tonalidades se mostraron amenazadoras. Más arriba, dispersándose componiendo gráciles figuras, lo estimularon para no interrumpir su propósito. Próximo a la cumbre, respirando ya con dificultad, hicieron un súbito movimiento, insuflándole aire y el aliento que comenzaba a flaquearle. Finalmente, disfrutando de la paz y quietud que perseguía, observándolas reflejadas en aquellas aguas glaciales, apreciaba que esas nubes ahora inmóviles, en su discurrir, habían trazado el complicado itinerario de su turbulenta vida.
lunes, 9 de enero de 2012
jueves, 29 de diciembre de 2011
Juez y parte
No pudo evitar mirar de reojo la puerta del apartamento, estaba entreabierta y dentro aparentemente vacio. Le inquietaba lo que allí venía ocurriendo, que próximo al lugar que él ocupaba, le impedía conciliar el sueño. Escuchaba durante la vigilia un constante e ininteligible monólogo con intermitentes exclamaciones de quien lo habitaba. Escrutando superficialmente su aspecto, no había conseguido encajarlo en un perfil concreto, estableciendo dispares conjeturas. Incorporándose a su trabajo en el tribunal, prevaleciendo el malestar y la intriga, vio, no sin sorpresa, comparecer al que perturbaba su sueño. Después de exponer éste admirablemente su farragoso tema, él se sintió satisfecho, el aprobado sería justo y nunca una concesión interesada.
jueves, 22 de diciembre de 2011
Una valiente decisión
![]() |
| ORIGEN:http://caosenreformas5.wordpress.com/ |
Son las doce horas, un minuto y quince segundos, dijo quien le precedía. La impaciencia y el nerviosismo, le hacía dudar de su reloj, la humedad de las manos no conseguía impedirla, y el nudo de la corbata le obligaba a tragar la saliva con dificultad. La decisión en pos de un idealizado futuro, sopesadas las importantes renuncias y claudicaciones, era concluyente. Después de inspirar y resoplar enérgicamente, se adentró resuelto pisado fuerte en el mullido suelo de aquel despacho. ¿Es definitiva su dimisión?, -le preguntó el personaje que le recibía-, sí, -contestó-. A continuación abandonando aquel lugar abrumador, se encaminó en busca de nada pero habiendo recuperado todo.
miércoles, 14 de diciembre de 2011
Una confluencia imprescindible
| conpedrorodea.wordpress.com |
Tú y yo podremos pasear juntos bajo ese cielo estrellado, ¿cuándo y durante cuánto tiempo?, -la pregunté-. El enigma, y su reserva en la entrega sincera, era consustancial a ella, y así, la bóveda que continuamente configurábamos, adornada con frescos que representaban nuestros proyectos e ilusiones, sustentada por los pilares de justas ambiciones, era sucesivamente derribada por intermitentes terremotos de sentimientos y contradicciones. Intentada varias veces la reconstrucción, los fracasos inexorablemente se sucedieron. Superada la decepción, hoy, embarcado en un plan similar pero con alguien completamente diferente, he comprobado, que “materiales” como el amor y la comprensión, para que sean eficaces, deben ser amasados y aportados, con compromiso, al unísono.
viernes, 25 de noviembre de 2011
Jerogríficos, no.
![]() |
| ocasoentrepalmeras.blogspot.com |
La noche es una estrella en tu cucharilla, al escucharlo, en un recóndito lugar empolvado de su atribulado corazón, creyó experimentar una tenue emoción. Examinando el pequeño cubierto como si de un oráculo se tratara, no deseaba contemplar la luz del poético cuerpo celeste, sino desentrañar el críptico mensaje. Había sido ya, receptora de muchos de difícil interpretación, y ahora deseaba no equivocarse. A él, más veces de las merecidas, le había pedido que fuera para ella, sincera y definitivamente, el alba en su vida, no solo la noche, pero frustrada, de nuevo advertía que el menú que le ofrecía, se difuminaba en el éter de la ambigüedad.
jueves, 17 de noviembre de 2011
Fatalidad
Tal vez si hubiera preguntado dónde, se recriminaba desorientado, envuelto el corazón en la bruma de sus sencillas ilusiones. Oyendo abrir una puerta, consultó al que lo hacía, pero sin contestar, éste se apresuró a cerrarla. Viendo a alguien asomado a una ventana quiso preguntarle, el cierre inmediato fue la respuesta. Tampoco obtuvo resultado dirigiéndose a un anciano y apacible viandante, si bien le informó, que él había comprobado, que encontradas algunas puertas, con frecuencia su hermetismo las hacía inexpugnables. Regresó acompañado de la frustración, las puertas de la esperanza y de la felicidad, la fortuna, una vez más, no había querido precisarle dónde se hallaban.
jueves, 10 de noviembre de 2011
Nunca es tarde.
¿Y cuándo será el incendio?, -preguntó al director-, él, dubitativo, esgrimió un gesto inexpresivo. Últimamente los que le frecuentaban estaban alarmados, pues insistía anunciando los deseos de eliminar el lastre que le impedía realizar sus ya añejos sueños. Confesaba, que íntimamente había sentido siempre la atracción por disfrutar la experiencia de la vida incierta y bohemia, y convivir con personas portadoras de inquietudes diferentes a las suyas. Ahora, sin familia cercana, ni responsabilidades, pensaba que era el momento inaplazable. Bueno, Don Arturo, -reconviniéndole amigablemente le dijo el director-, pero antes indíquenos: ¿Qué hacemos con su extensa documentación académica, y dónde instalamos a sus viejos compañeros?.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




