lunes, 3 de diciembre de 2012

Ramon García Martín: 2º Premio en el Certamen Municipal de Relatos Cortos de Navidad


El Ayuntamiento de Salamanca ha acogido hoy la reunión del jurado encargado de fallar los premios del Certamen Municipal de Relatos Cortos de Navidad. Este concurso municipal, enmarcado dentro del Programa Especial de Navidad para Personas Mayores, tiene como finalidad ofrecer alternativas de ocio para las personas mayores, así como el fomento de las actividades culturales, para recuperar y transmitir el rico patrimonio cultural a través de los relatos.

En esta primera edición se ha presentado un total de 26 personas mayores, de las cuales 16 son mujeres y una decena hombres.

El jurado, presidido por la concejala de Mayores, Dori Barbero, ha decidió entregar el primer premio a Jesús Sánchez Rodríguez, de 70 años, por su relato “Los pajes de los Reyes Magos”. Asimismo, los miembros del jurado han decidido otorgar el segundo galardón del concurso a Ramón García Martín, de 70 años, por su obra “Un chato y una banderilla”; mientras que el tercer premio ha sido para Isidro Carrasco Rodilla, de 76 años de edad, por “La fruta mágica”.

El concurso establecía tres premios de 300 (primero), 200 (segundo) y 100 (tercero) euros, y publicación del trabajo en la web municipal para el primer galardonado, así como una mención honorífica con diploma a los participantes. 

La entrega de los galardones a los autores de los relatos cortos tendrá lugar el próximo 13 de diciembre en el Ayuntamiento de Salamanca.
Próximamente publicaremos el relato premiado en "Desde la calle Chile".
EN LOS MEDIOS:

jueves, 22 de noviembre de 2012

Accesos celestiales

A la cola, como todo el mundo. Aquella expresión y el contundente gesto que no disimulaba su hierático rostro, lo dejó desconcertado. Él, que siempre había sido atendido sin espera alguna, ocupando en todas las circunstancias los puestos más prominentes, ahora allí, ridiculizado ante todos, era considerado como uno más. Observado por un anciano que de aspecto venerable le precedía, éste le advirtió, -prepárese, últimamente, a los implicados en el “vaticanleaks”, como yo, y en la “prima de riesgo”, como Vd., se demora en atendernos-, añadiendo, -confiemos, para bien de ambos, que no se deba a que espere más emails de “tergiversada” información-.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Contratiempo doméstico

menoslobos.com
De corazón y científicamente, te recomiendo que la abandones, agotada irreparablemente ha dejado de serte útil. Procediendo el consejo de un verdadero amigo y también auténtico entendido, me obligó a reflexionar. Me resistía a desentenderme de ella, estando a mi lado desde hacía tiempo, y siendo su forma de actuar sencilla de comprender, nunca me defraudó en nuestra relación, contribuyendo a consolidar mi independencia. Prescindir de ella ahora lo hacía todo más difícil, sustituirla me resultaba impensable, así que, tras arduo e interno debate, imploré a mi amigo: échale otro “tiento”, pues mi actual y mísero subsidio no me permite adquirir otra lavadora.

jueves, 18 de octubre de 2012

Evocación filial

http://recuerdosdepandora.com/
Hasta chocarse contra una pila de maderos, despistado por el ensordecedor ruido del aserradero, así llegó allí, hipnotizado por la fragancia del serrín fresco y de árboles recién talados. Experimentando entrañables sensaciones en aquél escenario en el que circunstancialmente se encontraba, emocionado, sintió retrotraerse a muchos años atrás. Quería localizar a alguien, absolutamente, inolvidable, enfundado en un desgastado mono, con rudimentaria gorra, y vetustas gafas protectoras, manipulando al frente de su máquina los tablones. Aquél ser, de prematura y sufrida orfandad, idealista cabal, honrado, y trabajador, ya no estaba, pero su ejemplo, abnegación, y rectitud, similar con la que transformaba los bastos maderos, a él, continuaban alentando.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Frustración

versosymasversos.blogspot.com
Se oye un rítmico puf puf de fantasmas paridos o de algo, igualmente irreal, que chapoteando, siento que se acercan acechándome, hasta que confuso y agobiado me quedo inerte. Esta es la pesadilla que noche tras noche machaca e invade mi ánimo para el resto del día, y yo, blandiendo siempre las mismas armas: ardua preparación y contumaces ganas de demostrarla, no consigo superarla. Atribulado, comienzo a sospechar que los soñados y ruidosos monstruos son, seguramente, los distribuidores del virus que impide que sueñe mis auténticos sueños y que en lugar de ilusionarme con el futuro lo tema. ¿Será una epidemia. . .?

lunes, 17 de septiembre de 2012

Confluencia extemporánea

Y al otro lado de la ventana, nada de nada. Las expectativas eran alentadoras e ilusionantes, pero paulatinamente fueron desvaneciéndose. Asomada allí, todas las mañanas eran esplendorosas, entre los geranio del alféizar, su visión me estimulaba para el resto del día, a la vez que, enseguida, se iniciaba mi desasosiego en espera del siguiente. Después de intermitentes apariciones, estas, mientras me llegaban algunos inquietantes rumores, acabaron extinguiéndose. Pasados muchos años, nunca mi mirada dejó de deslizarse hacia aquel lugar que representaba la frustración de un gran amor. Hoy, ambos con el cabello blanco, mientras ella regaba las plantas, nuestras miradas se han cruzado, no acertando a decirnos nada de nada.

martes, 21 de agosto de 2012

El viaje (Puertas a la ilusión)

http://www.lienzodebabel.com/
Dejando atrás aquel, a pesar de todo, entrañable lugar, donde todavía algunos visionarios creían contemplar “montañas nevadas” y “rutas imperiales”, yo, en el vetusto convoy, me encaminaba en busca de paisajes y oportunidades más auténticas. La visión del mar desconocida para mí, cuando el tren discurría cerca de la costa, y de las empinadas cumbres que aparecían, no despertaban mi atención. El paisaje que ansiaba disfrutar, y formar parte de él, estaba al final del trayecto. Alcanzado este, ni siquiera pude atisbar tan anhelado destino, comprobada la documentación que portaba, no me fue franqueado el acceso. Regresando, decepcionado miraba el fardel de las viandas, esfumadas, lo mismo que mis ilusiones, viendo solo brillante las desgastadas cantoneras de la rústica maleta.